Nada más sobre Marcelino... ¿ que puedo añadir yo?.
La emoción que me produjo otra figura allí presente, es la que quiero compartir. Hablo de su compañera... Josefina Samper.
Toda la dignidad del mundo se ha posado en Josefina en estos días de dolor. Cuido y velo a compañero como lo hizo en vida, como siempre, atendió a amigos y camaradas con el cariño acostumbrado. Nos transmitió a todos, la calma y la paz que dan la honradez y el convencimiento.
La mirada de Josefina me recordaba a la de mi madre, y a la de tantas madres que dejaron su vida y la salud, en el intento de sacar adelante una familia. Que guardaron sus deseos y anhelos, en un altillo del armario para atender a las cosas que necesitaban de su cuidado, que junto a su compañero apostaron por el trabajo y la dignidad, para sacar adelante un proyecto común.
Toda la dignidad de los vivos, toda la de los muertos, toda la dignidad se poso en Josefina en estos días de dolor, y la compartió con todos, como siempre ha hecho. Tanta dignidad repartió, que en una despedida tan triste como el cielo llorón que cubría Madrid, brillo el sol. Un sol lleno de orgullo, ese orgullo que a veces se queda en un cajón, olvidado junto algún sueño roto.
Para mi Josefina fue como una descarga emocional, que nos puso al alcance el orgullo de clase y la dignidad de la lucha obrera.
"La lucha sigue Marcelino Vive", y vivirá siempre mientras quede gente como Josefina, y tantas personas anónimas que como ellos, siguen la justa cusa de la defensa de los derechos y las libertades.
Manuel Martínez Solera
FSC-CCOO-PV
Comarques del Nord

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